Los fotógrafos no hacemos ninguna magia, la única magia que existe es la vuestra.


Los fotógrafos somos lo que somos gracias a vuestra capacidad de dar, nosotros solo paramos el tiempo en una instantánea cuando abrazas, cuando ríes, cuando lloras o cuando hay una caricia.
Nunca, nunca, esperes lo que ves en mis fotos, porque vosotros sois únicos, de lo contrario, te puedo decepcionar.
Si te casas a las 12:00 intenta quedar pronto con la peluquera y maquilladora, a poder ser tú sola, nada de familia, si lo haces todo en el mismo sitio mejor, recuerda que la peluquería es un negocio, y que tendrán carteles de ofertas de champú y crecepelo, a veces hay que valorar hacerlo en casa, te evitas desplazamientos y ganas tiempo. Lo mejor es empezar entre 3 y 4 horas antes de la boda.
El vestido queda genial colgado de una ventana, que lo atraviese la luz, y siempre es mejor que en la puerta del armario con una escoba o de la lámpara.
No voy a tu casa solo a fotografiar los detalles y como te visten o ayudan tus amigas o madre, fotografío el como se relacionan las personas que te quieren, el gesto, la mirada.
No hay mejor herramienta para poner los botones a la novia que una horquilla de pelo.
Tu boda te parecerá una maratón con cierta sensación de no llegar a tiempo a ningún sitio, pero tranquilízate, se llega, siempre.
Si en la iglesia el cura me dice que no me puedo mover de tal sitio, no puedo subir al altar, no me puedo mover libremente, y me adjudica una baldosa de 50×50 poco voy a poder contar de ese momento, a pesar de que piense que tu día no es solo una puesta de anillos, es el niño asomándose con cara de curiosidad, tu abuela llorando…pasan cosas, no somos militares en posición de firmes.
Momento anillos, manos altas y separadas del cuerpo, miraros, intentaré evitar el micrófono que siempre os tapa, respirar despacio, es solo un instante.
Si contratas videógrafo piensa que el también quiere hacer su trabajo, y habrá cierto celo profesional por acaparar el mejor sitio para su toma, y que yo saldré en sus planos y el en los míos. No tengo ningún problema en trabajar con ellos.

No me puedo inventar el confeti si tus invitados no han traído ( el arroz no es buen recurso fotográficamente hablando, y mancha el traje del novio ) ocuparos los novios de comprar unos tubos en los chinos, pétalos, plumas… porque puede pasar que esperes que te tiren y te encuentres que nadie se haya ocupado.
El maitre, o encargado del restaurante es muy amable, pero dile que ya sabes ir tu solo hasta la mesa, si, no aporta nada en la foto y se ponen delante vuestro y son muy pesados.
Si en el momento del baile te apagan completamente las luces queda muy romántico, pero nadie os ve. Y yo lo haré a golpe de Flash.
Las luces psicodélicas tipo haz de luz que suelen aportan los que ponen las música son geniales para las fotos.
Si usas bengalas en ese momento, en el baile, que sean grandes, porque si son las normales cuando los invitados quieran encender la última la primera ya estará apagada.
Y si quieres la foto con los farolillos chinos, pon farolillos chinos, esos que vuelan, si quieres la foto del vestido atravesado por la luz de la ventana, ponla ahí, porque tu fotógrafo no se puede inventar nada, y tantas y tantas cosas.
Y por encima de todo eso, tu boda no solo sois vosotros, son tus amigos, tus invitados, tus ilusiones, tus emociones y eso si que no tiene precio..
Cuando te toque recordar, que es lo único que nos queda en la vida, lo que te hará emocionar, lo que te hará soltar la lágrima, será ese instante eterno del abrazo. Los globos, el coche de época que te lleve engalanará la foto, pero no os hará eternos.
Cuando sucedió el tsunami de Japón lo primero que querían salvar eran sus fotografías y corrían para rescatarlas. Incluso el gobierno Japonés creó un departamento en el gobierno para recuperar todas las fotografías posibles.
Que no te falten recuerdos. Si recuerdas, vivirás dos veces.

 

 

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